Cómo funciona

Cada herramienta de PDFGym corre dentro de la pestaña de tu navegador y nunca envía un byte a ningún sitio. Luego relee su propio resultado y lo verifica contra tu original antes de ofrecerte la descarga.

Todo se queda en tu dispositivo
Sin registro, sin cuenta
Cada resultado verificado antes de descargar

Tres pasos, siempre en el mismo orden

Tu archivo recorre este camino en cada herramienta. Ningún paso se salta.

  1. Elige un archivo

    Elige un PDF de tu dispositivo. Se abre aquí mismo, en la pestaña: nada se sube nunca.

  2. La pestaña hace el trabajo

    El lector y el escritor que llegaron con la página reconstruyen tu archivo en tu propio ordenador.

  3. Verificado y descargado

    El resultado se vuelve a abrir y se cuenta contra el original. Solo una coincidencia recibe botón de descarga.

Tu documento nunca cruza esta línea

Las herramientas llegan con la página y la red puede descansar. Carga una herramienta una vez, desenchufa el cable y sigue funcionando.

Nada sale de la pestaña

Casi todas las herramientas PDF online son herramientas de subida con cara amable: tu archivo viaja al servidor de alguien, espera en una cola y se procesa lejos de ti.

PDFGym funciona al revés. La página carga un lector y un escritor de PDF como código normal y los ejecuta sobre el archivo que elegiste: desde comprimir hasta unir.

Tu archivo se pasa a código que ya corre en tu navegador. No hay subida, ni cola, ni servidor que lo vea jamás.

No necesitas cuenta, porque no hay nadie que te reconozca. Apaga la red tras cargar la página y la herramienta sigue funcionando: la prueba más simple de que nada se envía a ningún sitio.

Cada resultado se verifica

Procesar un archivo puede romperlo en silencio. Comprimir puede tirar caracteres y unir puede mezclar el orden, y una herramienta que nunca mira su propio resultado te entrega el daño con una sonrisa.

Por eso PDFGym no confía en su propio resultado.

Lo vuelve a abrir con el mismo lector que usaría un visor, cuenta las páginas y cuenta los caracteres seleccionables. Un resultado que no encaja con el original se tira, no se envía.

Tu original nunca corre riesgo. Las herramientas solo lo leen y cada edición ocurre en una copia.

Si algo falla, tu archivo está exacto donde lo dejaste.

Hecho con código abierto que puedes inspeccionar

Las dos mitades de cada operación de PDFGym vienen de proyectos públicos de código abierto, no de una caja negra.

La mitad lectora usa pdf.js, el lector que Mozilla incluye en Firefox. La mitad escritora usa pdf-lib, una librería muy usada para crear PDF. Ambas llegan con la página como código plano que cualquiera puede inspeccionar.

Esa división es aposta. Una herramienta que se corrige su propio examen no demuestra nada: el verificador nunca es el escritor.

Recibe los bytes finales, los abre como los abriría un visor e informa lo que encuentra. El lector confirma lo que llegó de verdad a la página: eso es lo que hace que el resultado valga algo.

Seguro por arquitectura, no por promesa

Las políticas de privacidad prometen. La arquitectura garantiza. PDFGym es seguro para documentos sensibles: contratos, historiales médicos, DNI, extractos.

No existe camino por el que tu archivo salga del dispositivo.

Ningún punto de subida lo recibe. Ningún almacén temporal lo guarda. Ningún registro anota su nombre. Nuestras notas de privacidad describen el cuadro completo.

Esto también significa que el sitio funciona donde estés: en redes de oficina que bloquean subidas, en conexiones lentas, en un portátil sin conexión. Las herramientas ya están en la pestaña.

Lo que no podemos prometer

Un objetivo de tamaño no siempre se alcanza. Si el archivo superviviente más pequeño sigue por encima del objetivo pedido, la herramienta lo dice y muestra el número alcanzado. No envía un archivo roto para que un número quede bonito.

Los archivos muy grandes también pueden chocar con los límites de la propia pestaña. Los navegadores topan la memoria de una página, y un escaneo de mil páginas con imágenes completas puede pasarlo. Cuando ocurre recibes un error claro, no una descarga a medias.

Preguntas de la gente

¿Mis archivos se suben a algún sitio?
No. El archivo que eliges lo abre código que corre en tu pestaña y nunca sale de tu dispositivo. No hay paso de subida, ni cola, ni copia en un servidor que borrar después.
¿Puedo usar PDFGym sin conexión?
Sí, tras cargar la página. Las librerías lectoras y escritoras llegan con la página como JavaScript y WebAssembly. Una vez en la pestaña, la red queda en reposo: desconectarse no cambia nada.
¿Por qué dos librerías distintas para un trabajo?
Para que el resultado tenga una segunda opinión independiente. pdf.js lee, pdf-lib escribe y pdf.js vuelve a leer. Una sola librería revisando su propio trabajo confirmaría su intención y no lo que llegó a la página.
¿Qué pasa cuando un resultado falla la comprobación?
Recibes un mensaje honesto en vez de un botón de descarga. El archivo fallido se descarta y tu original queda intacto, porque las herramientas solo lo leen.
¿Es seguro para documentos sensibles?
Sí. Contratos, historiales médicos, DNI y extractos nunca salen de tu máquina, porque no hay vía de subida. La seguridad viene de la arquitectura, no de una promesa. Puedes censurar o quitar metadatos encima, igual sin conexión.
¿Necesito una cuenta?
No. No hay nadie que te reconozca ni nada guardado sobre ti: no hay dónde registrarse.

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